Amhed Betancourt
Amhed Betancourt

Amhed Betancourt

Retrato de Amhed Betancourt
Monograma AB de AMBETO
AMBETO
Amhed Betancourt · Artista visual
Detrás de AMBETO

Amhed
Betancourt

Artista visual · Obra y fotografía

Nacido en La Habana, Cuba, y radicado desde hace más de dos décadas en Morelia, México. Su práctica reúne creación pictórica y fotografía desde una misma necesidad: observar, comprender y transformar la relación con aquello que nos rodea.

OrigenLa Habana, Cuba
ResidenciaMorelia, Michoacán, México
Identidad artística

Una práctica entre contemplación y transformación

AMBETO reúne dos lenguajes que han acompañado distintas etapas de mi vida: la pintura y la fotografía. Aunque cada uno posee sus propios procesos y territorios, ambos nacen de una misma necesidad: observar, comprender y transformar mi relación con aquello que me rodea.

Mi trabajo está profundamente ligado a la naturaleza, la contemplación y a preguntas que me han acompañado durante años sobre la transformación, la impermanencia y esa experiencia íntima de continuidad desde la que observamos un mundo que cambia constantemente.

“Observar no sólo para reconocer, sino para permanecer realmente atentos.”
Trayectoria

Origen y formación

Una trayectoria construida desde la experiencia, el estudio, la práctica y una relación continua con la imagen.

01

La infancia en Cuba

Mi relación con el arte y la naturaleza comenzó temprano. Crecí rodeado de una sensibilidad cercana al mundo natural y desde niño desarrollé una inclinación por observar, dibujar y comprender las formas que me rodeaban.

02

Los talleres de pintura

Durante la enseñanza primaria dedicaba las tardes a talleres de pintura tradicional. Allí conocí distintas técnicas y la disciplina propia del trabajo artístico; una formación temprana cuya huella continúa presente en mi obra.

03

La fotografía como lenguaje

Años después, la fotografía se convirtió en una manera de acercarme a la naturaleza y, poco a poco, en una práctica de observación consciente: detenerme, mirar con atención y reconocer la transformación constante de aquello que parecía familiar.

04

Una mirada en continuidad

Mi trayectoria no ha seguido una línea única ni académica. Se ha construido mediante estudio, experimentación y práctica. Hoy la pintura y la fotografía no son caminos separados, sino dos formas distintas de desarrollar una misma mirada.

Una manera de mirar

Miru

Observar no sólo para reconocer lo que tenemos delante, sino para permanecer verdaderamente atentos a ello.

Con el tiempo, mi relación con la imagen se vinculó también a prácticas que han influido profundamente en mi manera de observar. Las artes marciales japonesas, el yoga y el acercamiento al pensamiento budista me enseñaron el valor de la atención, la disciplina, el silencio y la presencia.

En mi trabajo, la contemplación no significa pasividad. Es una forma de relacionarme con el cambio. La naturaleza, el cuerpo, las circunstancias y el mundo se transforman continuamente, y esa impermanencia atraviesa tanto mi fotografía como mi obra pictórica.

Me interesa la paradoja de sentir que algo en nosotros permanece consciente mientras todo lo demás cambia, y reconocer al mismo tiempo que la mente encuentra un límite cuando intenta observarse a sí misma.

Mirar con atención, permanecer presente y permitir que la imagen se convierta en un espacio de reflexión.
AMBETO

Dos lenguajes, una misma mirada

La fotografía y la creación pictórica ocupan lugares distintos, pero ambas nacen de la necesidad de observar con atención y transformar esa experiencia en imagen.

Detrás de la máscara, de la serie Los Danzantes
Transformar

Obra

En la creación pictórica la realidad puede alterarse, adquirir nuevas reglas y convertirse en un espacio para explorar identidad, conciencia, memoria e impermanencia.

Explorar Obra
Amanecer en el lago de Camécuaro
Encontrar

Fotografía

En la fotografía busco acercarme al mundo tal como se presenta y permitir que la luz, el tiempo, la atmósfera y la naturaleza revelen algo que ya estaba allí.

Explorar Fotografía
AMBETO

La fotografía me permite encontrar.
La obra me permite transformar.

Dos formas distintas de mirar, desarrolladas desde una misma experiencia y una misma pregunta por aquello que cambia, aquello que permanece y la manera en que somos conscientes de ambos.