Mi relación con la pintura comenzó en la infancia, en Cuba. Mientras cursaba la enseñanza primaria, dedicaba las tardes a talleres de pintura tradicional, donde conocí y experimenté con distintas técnicas pictóricas. Aquella formación temprana dejó una huella que, con los años, ha encontrado nuevas formas de manifestarse en mi trabajo.
Mi obra nace de la observación y de una inquietud persistente: qué permanece mientras todo cambia. Me interesan la impermanencia de lo condicionado, la identidad, la memoria y esa experiencia íntima de continuidad desde la que contemplamos la transformación del mundo, del cuerpo y de nuestras circunstancias.
Trabajo principalmente desde la pintura digital, entendida no como una ruptura con la tradición pictórica, sino como su continuidad en un lenguaje contemporáneo. A través de figuras, espacios y realidades alteradas busco construir imágenes donde lo reconocible comienza a transformarse y donde la presencia del individuo dialoga con un entorno en permanente cambio.

Como pez en el agua explora la relación entre identidad, presencia y transformación. En la serie, figuras orgánicas habitan espacios alterados que parecen perder sus reglas, mientras conservan una presencia reconocible frente a un entorno en constante cambio.
La serie propone una reflexión sobre esa experiencia íntima de permanecer conscientes mientras el mundo, las circunstancias y nuestra propia realidad se transforman.

Silencio Cromático: Estados de la mente despierta, es una serie sobre contemplación, tiempo e impermanencia. La serenidad de la figura contrasta con superficies marcadas por el desgaste, la materia y la transformación, sugiriendo que incluso aquello que parece estable participa del cambio.

Los Danzantes es una serie de cinco retratos inspirada libremente en la Danza de los Viejitos de Michoacán. A partir de la máscara, el color y la expresividad de los rostros, la serie explora la relación entre identidad, transformación y presencia.
La máscara modifica la apariencia y oculta temporalmente al individuo, pero detrás de ella permanece una presencia que observa, siente y atraviesa el cambio.
Reinterpretaciones
Esta línea de trabajo nace del diálogo con imágenes que ya forman parte de nuestra memoria visual. Algunas piezas parten de obras de la historia del arte; otras, de fotografías contemporáneas que han despertado en mí el deseo de trasladarlas al lenguaje pictórico.
No busco reproducir el original, sino observarlo desde otra perspectiva, transformar su atmósfera, color, materia y composición, y construir una nueva lectura a partir de una imagen previamente existente.

De la historia del arte
Reinterpretaciones de obras y figuras vinculadas a maestros como Rafael, Botticelli, Miguel Ángel, Leonardo da Vinci o Van Gogh.
Estas piezas parten de referentes históricos para experimentar con nuevos contextos, transformaciones visuales y posibilidades narrativas.

Desde la fotografía
En otras obras, el punto de partida es una fotografía. La imagen fotográfica se transforma mediante la pintura digital, conservando parte de la presencia del retratado mientras adquiere una nueva materialidad y una interpretación personal.
En estos trabajos parto de fotografías utilizadas con autorización de sus autores y mantengo el reconocimiento correspondiente a la imagen de origen.